
Ruta cultural por Marbella
En familia, en pareja o con amigos. Marbella tiene mucho que ofrecer a todo tipo de viajeros. Esta ruta cultural por los lugares más emblemáticos de la ciudad pone de manifiesto que es mucho más que un destino de lujo y exclusividad: es arte, historia y esencia mediterránea.
Qué ver en una ruta turística y cultural por Marbella
La riqueza de Marbella va más allá de su buen tiempo o de ser un destino de lujo internacionalmente reconocido. En sus coloridas callejuelas de casas encaladas se respira ese ambiente mediterráneo que la convierte en la verdadera joya de la Costa del Sol. Un pequeño paraíso para residentes y visitantes que pueden acercarse al verdadero sentido de esta filosofía de vida a través de un recorrido a pie.
El parque de La Alameda es un buen lugar para iniciar esta ruta turística y cultural por Marbella. Se construyó en el siglo XVIII en torno a un paseo central y dos calles laterales en las que van sucediéndose varias glorietas, fuentes y numerosas variedades de especies botánicas. En uno de los flancos del parque se abre paso la Avenida del Mar, donde, poco antes de llegar al Paseo Marítimo, se pueden contemplar una decena de esculturas de Dalí que convierten esta parte de la ciudad en un auténtico museo al aire libre.
Al final del recorrido se encuentra el Paseo Marítimo. Es uno de los lugares más concurridos de la ciudad durante el verano, con hermosas vistas al mar y numerosos establecimientos en los que tomar algo tras una jornada de playa.
Durante el invierno, el movimiento se traslada hacia la parte antigua de Marbella. Esta ruta cultural por la ciudad continúa por el centro histórico, recorriendo lugares tan populares como la Plaza de los Naranjos, construida tras la reconquista en 1845. En torno a su fuente renacentista rodeada de naranjos se erigen tres de los edificios más importantes de Marbella: el Ayuntamiento, la Casa del Corregidor y la ermita de Santiago, la más antigua de la ciudad (s. XV).
Tras recorrer las estrechas y pintorescas callejuelas del centro, como la calle del Carmen, la ruta se dirige hasta la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, erigida sobre una antigua mezquita. Desde aquí apenas hay cinco minutos a pie hasta la calle Arte, desde donde contemplar de cerca las ruinas de la muralla que en el siglo X rodeaba la medina árabe y, justo al lado, los restos del Castillo de Marbella. Es también un buen lugar para iniciar un paseo por el parque de La Represa antes de regresar al centro y terminar la jornada tomando unas tapas en algún lugar con encanto como la Plaza Santo Cristo, donde además se ubica uno de los tablaos flamencos con más solera de la ciudad.